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Estudiantes 

Eres brillante, pero te faltan estímulos, sabes que tienes capacidad pero debes conducirla. En estas notas encontrarás técnicas y consejos para ser mejor estudiante, sin que se haga tan pesado estudiar y rindas mucho más. Canaliza tu energía y verás. He aquí unos consejos.

Cómo estudiar correctamente
Condiciones para estudiar
La motivación en el estudio
Consejos útiles para ser un buen estudiante


COMO ESTUDIAR CORRECTAMENTE

Los hábitos más comunes en esta época son comer, beber y fumar.
Algunos estudiantes lo padecen todo. Otros no comen y se llenan con café o té. Si eres fumador, fumarás como nunca. Parece imposible de controlar.

El café
Si bebés café para no quedarte dormido intenta estudiar en otros horarios. Si no trabajas, puedes aprovechar la mañana en lugar de quedarte hasta altas horas de la noche estudiando. Hay quienes dicen estudiar mejor de noche, pero a la larga se quejan de insomnio y de un terrible dolor de estómago. Si no quieres dejar el hábito del café, disminuyelo de a poco. Reemplázalo por agua o por alguna bebida que no contenga cafeína. Los jugos de frutas son una buena idea.

El tabaco
Un día normal de estudio saca la cuenta de cuantos cigarrillos fumaste y tal vez te horrorices al saber el resultado.
Es difícil dejar de fumar, todos lo sabemos. Pero no es cierto que "no puedes no fumar". Si no estás dispuesto a dejar el hábito, al menos intenta disminuirlo. No fumes durante la mañana: el cuerpo a esa hora necesita reponer vitaminas y fuerzas, y el tabaco se las quitas. A algunas personas les funciona masticar chicle cada vez que tienen ganas de encender un cigarrillo.

La comida
En lugar de atacar la heladera y comer hasta reventar, prueba distribuir los alimentos en seis comidas moderadas al día y proponte respetar los horarios de cada una.
Si en medio de un texto complejo te dan ganas de comerte un chocolate gigantesco, intenta comer uno pequeño, o mejor, reemplaza todos los alimentos pesados y grasosos por frutas. Es notable, además, que a muchas personas se les quitan las ganas de fumar o tomar café cuando consumen varias frutas al día.



CONDICIONES PARA ESTUDIAR CORRECTAMENTE

En primer lugar debes usar una silla cómoda.
La iluminación ha de ser buena y por la izquierda (si eres diestro).
Puedes utilizar una lámpara de 60W color azul. El resto de la habitación ha de tener una luz tenue.
Estudia en tu habitación. No en la cocina, ni en el comedor. Si no tienes sitio en casa búscate una biblioteca cercana.
El lugar de estudio debe estar ventilado. Tus neuronas necesitan oxígeno.
La mesa ha de estar despejada de aquello que pueda distraerte (tele, equipo de música, juguetes, revistas, muñecos). Pero el lugar de estudio debe ser agradable.
No se estudia con música. Solo puedes escuchar música suave cuando hagas tareas rutinarias y que no requieran casi nada de concentración.
Prepara todo aquello que puedes necesitar para luego no tener excusas para levantarte. Bolígrafos, agua, libros...
Planifica el estudio: prepara un horario de estudio para cada día y uno especial para la semana antes del examen.
Coloca tu horario en un lugar visible.
En el horario, procura alternar ciencias con otras asignaturas. Deja lo más fácil y rutinario para el principio y el fin.
Los periodos de estudio serán de unos 50 minutos alternando con 10 minutos de descanso.
(No prolongues ni un minuto los periodos de descanso que te fijes). Casi nadie puede estudiar, por ejemplo, 2 horas seguidas sin descansar. Aprovecha los periodos de descanso para: ir al baño, merendar, llamar a tus amigos.

No debes abusar de la tele. Si hay algún programa que quieras ver, inclúyelo en tu horario de estudio como un periodo de descanso.

Si estás inseguro y crees que te faltará fuerza de voluntad, pide a tus padres que te ayuden a cumplir el horario.
Tus padres te pueden ayudar tomándote la lección, o leyendo en voz alta.

Cuánto hay que estudiar a diario:
De 4 a 6 años 15-30 min /día 3 ó 4 días/semana
De 7 a 12 años 1-2 h/día 5 días /semana
De 13 a 18 años 2-3 h/día 5 ó 6 días/semana


Estas indicaciones pueden variar mucho según tu capacidad, la proximidad de los exámenes (en época de exámenes estudia todo lo que sea necesario), etc.
Pase lo que pase NUNCA duermas menos de 6 horas por la noche. El cansancio te hará rendir menos en los exámenes.
No vale decir: Hoy no tengo que estudiar porque los profesores no me pusieron tarea. Seguro que tienes esquemas que hacer, repasar temas difíciles, trabajos pendientes, leer libros...
Una buena idea es leerse el tema que el profesor va a explicar al día siguiente. Es muy bueno para alumnos que les cuesta mantener la atención durante toda la hora de clase porque estarán especialmente atentos cuando el Profesor explique aquello que no comprendimos en el libro.
Planifica bien los trabajos y no los dejes para el final. Quítatelos del medio cuanto antes.
Es bueno consultar enciclopedias, Internet u otros textos.
Si ves problemas insuperables pide consejo a un psicólogo. Ir al psicólogo no es estar loco.
No conviene dejar problemas importantes sin resolver.

LA MOTIVACIÓN EN EL ESTUDIO

Te faltan motivos para estudiar
Tú sabes que para mover cargas muy pesadas, cargas que requieren una fuerza superior a la que tiene cualquier hombre, se usan unos instrumentos que se llaman palancas. Pues bien, para mover la voluntad, para iniciar su movimiento en cada caso, se necesitan también palancas.
¿Sabes qué nombre técnico tienen estas "palancas" dentro de la sicología? Tienen el nombre de "motivos". Los motivos son esas palancas que mueven la voluntad. He adivinado lo que estás pensando en este momento: "Acabo de hacer el gran descubrimiento de mi vida. Es maravilloso que existan palancas para mover esa carga tan pesada que es el estudio de cada día. Los motivos son mi liberación." Estoy de acuerdo contigo en que los motivos son algo importantísimo, de gran ayuda para el estudiante. Pero no llegues a la falsa conclusión de que hacen innecesario el esfuerzo personal.
Los motivos despiertan el interés, ayudan a centrar la atención, estimulan el deseo de aprender, conducen al esfuerzo. Aquí termina la función de los motivos. A partir de aquí empieza tu esfuerzo. Si éste llega habrás conseguido tener mucho interés por algunas cosas, pero no aprender esas cosas. Debes saber, además, que los motivos no surgen por sí mismos, sino que hay que adquirirlos y cultivarlos.
También conviene que sepas que no sirve cualquier motivo: hay motivos buenos y malos, mejores y peores que otros. Antes te decía que tienes una voluntad débil para el estudio. Ahora te añado que, la causa principal de tu problema es que careces de motivos para estudiar. Tienes pocos motivos y, además, son motivos pobres, poco valiosos. Un ejemplo de motivo pobre: estudiar para superar un examen. Un ejemplo de motivo valioso: estudiar para saber.

Te mueves sólo por incentivos
El estudio no es algo que se engendra a sí mismo, sino algo que necesita ser motivado (estimulado) para que surja y para que continúe. Una persona está motivada para un aprendizaje cuando descubre que existe relación entre ese aprendizaje y alguna necesidad personal. Hay un tipo de motivación que se basa en satisfacer necesidades externas del estudiante. Para ello, otras personas (padres y profesores) le ofrecen incentivos.
A continuación, te pongo un ejemplo: dinero, una moto, ir al extranjero, dejarte salir el fin de semana. Esta motivación se llama extrínseca o incentivación. Existe un segundo tipo de motivación que se basa en satisfacer necesidades internas del estudiante. Además, es realizada por el propio estudiante. El estudiante se motiva a sí mismo. Por eso se llama automotivación o motivación intrínseca. Es una motivación sin incentivos (sin estímulos que vienen de fuera del estudiante). Conviene que te preguntes a ti mismo qué es lo que te mueve, habitualmente, a estudiar ¿te mueves, preferentemente, por incentivos o por necesidades interiores (motivos, automotivación).
Sospecho, me puedes corregir si me equivoco, que te mueves únicamente por incentivos: sólo para obtener elogios, premios, buenas calificaciones, etc., y para evitar posibles censuras, castigos, malas calificaciones, etc. Esto no te ocurre solamente a ti, les ocurre a muchos estudiantes. No está mal estudiar con incentivos. Lo que sí está mal es que ésa sea la única motivación.
Hay que recurrir a los dos tipos de motivación, ya que se complementan entre sí. Pero conviene recurrir mucho más a la automotivación que a la incentivación, sobre todo después de la infancia. Habrás observado que un niño es capaz de "matarse a estudiar" para conseguir una buena calificación o para ser el primero de la clase.
A los chicos mayores, como tú, ya no les "emocionan" tanto este tipo de cosas. Te aconsejo que apeles más a la automotivación, no sólo porque está más de acuerdo con los intereses de tu edad actual, sino también porque es una motivación más completa, más eficaz y más formativa. El estudiante que sabe automotivarse necesita pocos incentivos o ninguno.

CONSEJOS ÚTILES PARA SER UN BUEN ESTUDIANTE

1. - La inteligencia
Hay personas bastante inteligentes que apenas necesitan estudiar, así como otras para quienes - parece - que estudiar no es lo suyo. Pero lo normal es tener una inteligencia media y los buenos resultados se obtienen con una motivación adecuada que facilite el esfuerzo que supone estudiar. Piensa cuáles son las razones que tienes para estudiar. Cuanto más valiosas, mejor. Sin voluntad de estudiar, no hay nada que hacer... y los motivos que tengas para estudiar son decisivos.

2. - No tengo voluntad
Es algo que le ocurre a mucha gente y que tiene que ver con los cambios que se dan en la adolescencia. Hay muchísimas otras cosas que son más divertidas. Pero te estás jugando el futuro... en unos años decides lo que vas a ser el resto de tu vida...
Hay alumnos que han repetido curso con buenas notas... Han cambiado, tienen un motivo. Así como tú lo tienes para oír música, hacer deporte, irte con los amigos y amigas... debes tenerlo, para estudiar. Y ese motivo ha de salir de ti. Los premios y los castigos pueden ser eficaces, pero a la larga no son lo decisivo. Si tienes voluntad, pero hay que ejercitarla

3. - Las técnicas de estudio
Habrás oído hablar o lo habrán dicho de ti: "este chico no sabe estudiar". Hay maneras de aprender a hacerlo, muchos libros, páginas web, la ayuda de un profesor, de tus padres. Pero en el fondo, todo es sentido común. A estudiar se aprende estudiando y tú mismo verás cuales son los sistemas que te van mejor. Si quieres aprender algo más, sigue leyendo.

4. - Lo más básico
Necesitas un lugar de estudio tranquilo, donde todo esté a mano, con una silla cómoda y luz suficiente. Y nada de música, ni TV. No te engañes, con música no se puede estudiar: puedes dibujar, copiar..., pero no memorizar ni concentrarte. No te levantes a cada momento..., persevera sentado al menos 45 minutos. Luego descansa 5-10 ´y... sigue.
Y también un horario. No tiene por qué ser rígido, ha de ser flexible pero lo normal en secundaria es que gastes entre media hora y una hora para hacer las tareas y tres cuartos o una hora para estudiar. Si entre lunes y viernes no has obtenido 10-12 horas de estudio, el fin de semana hay que recuperar. Y algo más en tiempo de exámenes. Deja, si puedes, para el fin de semana las tareas que te lleven más tiempo: Una lámina de dibujo, un trabajo para una asignatura.
Es una pena que pases el tiempo haciendo como que estudias cuando tu cabeza está muy lejos. Deja de soñar despierto. Aprovecha el tiempo y luego, podrás hacer muchas otras actividades.

5. - En clase...los apuntes
Es una tontería perder el tiempo en clase. Si aprovechas ese rato, tendrás mucho adelantado. Si por alguna razón los profesores te dejan tiempo libre de estudio aprovechalo y adelanta tarea.
Puede que el profesor siga el libro: en ese caso toma notas de lo que dice, de aquello en lo que insiste. Si da apuntes, sigue atento y toma nota en todo lo que puedas, con sentido común. Subraya aquello que repita, es lo que considera básico.
De una manera u otra, luego tendrás que repasar lo que has escrito -no hace falta que lo pases a limpio- pero deja claro el tema de modo que lo entiendas, ahora y dentro de unos meses. Si has faltado a clase o tienes los apuntes incompletos, pídeselos a un compañero.

6. Memorizar
En la mayoría de las asignaturas tendrás que estudiar, memorizar los contenidos de las lecciones. No intentes aprenderte algo que no entiendes; por eso es tan importante lo que te dije en el punto anterior.
Cada persona tiene su propio sistema para fijar en la memoria las lecciones: leerlo en voz alta, repasarlo varias veces e intentar repetirlo sin mirar el texto... lo importante es que tengas en cuenta que no te sabes un tema si no eres capaz de explicarlo. Y es muy conveniente que estudies cada día lo explicado en clase. Así te será más fácil, pues los tienes "frescos" en la memoria y es mejor aprender un texto corto que enfrentarte a un montón de páginas cuando lleguen las épocas de exámenes.

7. - Los exámenes
Se dice por los profesores que el curso se aprueba en Septiembre. No valen excusas: ya estudiaré cuando llegue el examen es un enorme error. Si estudias cada día cuando llegue el momento del examen sólo tienes que repasar conocimientos ya adquiridos, recordar lo que ya sabes. Si lo dejas todo para el final, acabarás con la cabeza llena de fórmulas, definiciones, fechas, etc... un caos.
Los exámenes son de distintos tipos: hay que preparar cada uno de modo diferente. Auto examinarse da buen resultado.
Duerme bien la noche anterior al examen, ni se te ocurra tomar ninguna pastilla, así evitarás el nerviosismo y el cansancio.
Tampoco es bueno hacer comentarios con los compañeros momentos antes de empezar el examen: sólo conseguirás convencerte de que no lo llevas bien preparado y te pondrás más nervioso aún.
Lee detenidamente las preguntas antes de lanzarte a responder, incluso hazte un pequeño esquema siquiera mentalmente. Si te es posible, responde primero las preguntas más fáciles y deja para el final las que no te sabes bien. Esto es especialmente importante en problemas de Matemática, Física, traducciones... Muchas veces gastas todo el tiempo de que dispones en hacer un problema y dejas el resto en blanco.
Comprueba los resultados, las unidades, la ortografía. No te precipites en entregar: usa todo el tiempo disponible.

8. Para estudiantes de ciencias. Los problemas
Aunque es difícil dar una regla común, en Matemática, Física, Química muchas pruebas incluyen problemas: a partir de unos datos tienes que hallar otros, mediante una fórmula o varias.
En primer lugar has de elegir la fórmula adecuada, luego sustituyes las variables por los valores que te den ( ¡ Las unidades!) y te quedarán una o varias incógnitas para despejar. Hazlo con sumo cuidado y repasa los cálculos: es muy probable que te pidan los resultados exactos, y no bastará con que la solución esté bien planteada.

9. A pesar de todo, no consigo buenos resultados
¡Ánimo, todo tiene solución en esta vida! Piensa en cuáles son tus fallos como estudiante, se constante, no te desanimes... los resultados tardan en llegar, y los fracasos sirven para adquirir experiencia, no para lamentarte.
Quizá tengas problemas personales que te impiden concentrarte. Acéptalo y busca una solución, aunque a menudo no es fácil. Intenta desconectarte cuando toca estudiar. Te juegas el futuro.