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DRA. DOLORES TORRADO. MéDICA PEDIáTRICA DE UCM.
Medicina pediátrica medio ambiental 
Una enfermedad reconocida como "enfermedades del milenio" a nivel pediátrico, producidas por la contaminación tóxica del medio ambiente.

Bajo el término enfermedades del milenio se agruparon patologías como la obesidad y las alteraciones mentales, pero las más destacables a nivel pediátrico derivan de alteraciones del entorno físico.

Ello tiene un doble motivo:

a) por un lado se relaciona con el creciente vertido al medio ambiente de productos derivados de la aplicación tecnológica;

b) por otro lado, se debe al comportamiento y estilo de vida propios de los niños, además de los caracteres de su metabolismo, que los hace especialmente vulnerables a estas exposiciones.

Los peligros medioambientales enfrentados por el niño se encuentran en el propio hogar, en la escuela, y en sus lugares de juego.

La importancia adjudicada a la asistencia de estos riesgos pediátricos llevó a que en EEUU, desde el año 2004 al 2005, se ofreciese formación académica en salud medioambiental pediátrica, a más de 3000 médicos.

Ello ocurrió luego de comprobar que en el año 2003 las industrias estadounidenses habían volcado más de 2000 millones de toneladas de agentes químicos al entorno, aumentando la contaminación del medio ambiente en un 11% en el último año .

Los contaminantes urbanos y sus efectos:

Para la salud pública resulta imprescindible la tarea de organismos que estudian y controlan el medio ambiente sobre base estadística. En EEUU es un rol de la Agencia de Protección Medioambiental, EPA (Environmental Protection Agency).

En Uruguay lo cumple la DINAMA (Dirección Nacional de Medio Ambiente), estudiando la contaminación del aire (vinculada sobre todo con enfermedades respiratorias), y del suelo y el agua, fundamentalmente con metales como el plomo, como agente neurotóxico.

A través del aire, la vía aérea del niño, los ojos, y oídos, pueden agraviarse por distintas partículas microscópicas en suspensión, derivadas de polvo, hollín, humo y gases provenientes de cigarrillos, escape de vehículos, chimeneas, lugares de construcción y demolición, e incendios.

La contaminación por diferentes sustancias químicas, pueden derivar de materiales de construcción de edificios, como pinturas (plomo). También a partir de transformadores y productos eléctricos, procedentes de lugares próximos de fábricas, o vertederos de basura y deshechos industriales. Además del plomo son de riesgo el mercurio, manganeso, aluminio, y otros metales.

Se vinculan con la reducción del coeficiente intelectual y otras patologías neurológicas. El impacto socio-económico de estas enfermedades fue estimado en EEUU sobre todo para el plomo en sangre (plombemia), calculándose que en niños con concentraciones entre 10 y 20 µg/dl, alcanzaría disminuir 1µg/dl para ahorrar anualmente 7500 millones de dólares, por diferentes costos causados por la enfermedad .

Los contaminantes del ámbito rural:

Aunque el aire del campo carece del smog de las grandes ciudades (producido por el escape de automóviles), puede contener diferentes polvos orgánicos (como mohos y pólenes), originados en silos, graneros, cereales, y caspa animal, que al ser inhalados precipitan enfermedades respiratorias.

Pese a ello, en términos estadísticos el ámbito rural cuenta con menor incidencia de patología respiratoria pediátrica, excepto cuando existe un contaminante específico del aire, por ejemplo el sílice, en la proximidad de canteras o fábricas de cemento. En dicho caso la exposición crónica es causa de fibrosis pulmonar.

La calidad del agua es más riesgosa en el campo si los pozos o manantiales de agua se contaminasen. Ello puede ocurrir por escapes subterráneos de tanques de depósito, con pesticidas y otras sustancias químicas, y fundamentalmente, por contaminación microbiana proveniente de fosas sépticas mal mantenidas, próximas a la fuente de agua. Ello causa diarreas en el niño.

La falta de fluor en el agua consumida, puede empeorar la evolución de caries dentarias. Se llamó también la atención del riesgo de contaminación de las fuentes de agua por nitrógeno, fósforo, metales pesados, hormonas, antibióticos y amoníaco, procedentes de las diversas actividades agropecuarias.

Tratamiento

Más allá de las intoxicaciones agudas, que no constituyen el problema más frecuente, los efectos tóxicos crónicos deben prevenirse como único medio para evitar la enfermedad. Dada la gran variedad y continuo aumento de productos contaminantes del entorno, ha resultado muy valiosa la información transmitida por Internet, que orienta acerca de riesgos concretos.

Existen páginas específicas con esta información, como la de la Nacional Library of Medicine, NLM (http://tox.nlm.nig.gov) o la de Socorecard (http://scorecard.org) que pueden ser consultadas. La NLM expandió su información no sólo a médicos sino a todo público, con una conexión a una amplia red de bases de datos, que relacionan la salud con cambios del medio ambiente y la toxicología.





 

 

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En esta nota encontrarás consejos para estudiar mejor