Home

Quiénes somos

Servicios al cliente

Nuestros Servicios
Planes UCM
Emergencia y urgencia
Clínicas
Especialidades médicas
Odontología
Serv. de Acompañantes
Asistencia en Viaje UCM
Análisis clínicos
Red Siem
Medicina Preventiva
Chequeos Medicos

Canal Pediátrico

Canal Mujer

Canal Hombre

Canal Adolescente

Canal Adultos Mayores

Actualidad



 
DR. EDUARDO CASANOVA. MéDICO INTERNISTA DE UCM
Migrañas o Jaquecas 
Los cambios en las pequeñas arterias cerebrales explican las cefaleas de origen vascular, cuya incidencia en algunos países supera el 10% de la población, afectando a las mujeres tres veces más que a los hombres. Sepa de que se trata, leyendo esta nota...

Es una afección crónica que cursa por empujes agudos. Dado que suele ser conocida por quienes la padecen, permite al médico distinguirlas de otras cefaleas de etiologías más graves. Pero aunque las jaquecas no ofrecen riesgo vital, poseen un carácter invalidante, que en sus empujes impide realizar cualquier tarea y altera la calidad de vida.

Mecanismos de producción

Un carácter genético hace que 4 de cada 5 enfermos posean antecedentes familiares, con un riesgo del 50% para sufrir la enfermedad si uno de los padres la padece. Las crisis parten de neuronas hiperactivas de zonas del cerebro que envían impulsos de vasoconstricción y vasodilatación a los vasos sanguíneos, con emisión de sustancias inflamatorias (prostaglandinas y serotonina), responsables de las pulsaciones dolorosas.

La serotonina explicaría la asociación con ansiedad, depresión y pánico.

Los desencadenantes:

Existen diferentes factores que a modo de gatillos disparadores desencadenan la crisis. El estrés emocional y la fatiga son los más habituales. Otros, son las bebidas alcohólicas y los alimentos que son preservados con nitratos.

La cafeína en sangre puede influir tanto por exceso como por defecto. Las personas habituadas a consumir esta sustancia en fármacos, o en bebidas como café, mate y té pueden sufrir efectos rebote , tanto cuando dejan de consumir cafeína como cuando aumentan su dosis.

Los cambios meteorológicos se citan como precipitantes de la crisis. También las luces intensas, los cambios menstruales y las modificaciones en los períodos de sueño.

La crisis

El 20% de casos está precedida por el aura . Dura entre 15 y 60 minutos y consiste en sintomatología no dolorosa. Las auras visuales causan visión doble o distorsionada, con puntos brillantes, puntos ciegos, e incluso pérdida de visión.

Otros pródromos suelen ser: ansiedad, mareos, depresión o fatiga. El dolor comienza de modo insidioso para hacerse luego intenso, punzante y pulsátil. Con frecuencia afecta un lado de la cabeza, detrás de un ojo, pero puede ser frontal o bilateral.

Impide toda actividad física o intelectual. Al dolor se asocia intolerancia a la luz (fotofobia) y al sonido (hiperacusia), por lo que los pacientes permanecen en silencio y a oscuras La crisis dura unas 4 horas, pero puede prolongarse bastante más. Se repite una o dos veces al año, pero en ocasiones llega a padecerse dos a cuatro veces al mes.

El llamado estado migrañoso , se prolonga por 72 horas o más, con vómitos, pudiendo requerir hospitalización.

Tratamiento:

Diversos analgésicos pueden yugular la crisis al inicio. Algunos asocian cafeína y/o ergotamina, que pueden alterar su evolución. En cualquier caso, si el consumo de fármacos se reitera más de una o dos veces a la semana, debe consultarse al médico.

Los antieméticos se asocian si existen nauseas o vómitos. De los fármacos antimigrañosos específicos se destaca el sumatriptan. Para evitar o disminuir las crisis de migrañas debe evitarse el estrés, descansar en las noches y los fines de semana, realizar ejercicio físico, y evitar transgresiones dietéticas.